La soberbia

La soberbia

17/08/2022 2 Por Alias_Sanscrito
Spread the love

La soberbia, que también se usa con el término «orgullo», se define en la RAE como:

1. m. Sentimiento de satisfacción por los logros, capacidades o méritos propios o por algo en lo que una persona se siente concernida. Sintió un gran orgullo al recibir el premio. El triunfo del equipo despertó el orgullo nacional.

2. m. Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que suele conllevar sentimiento de superioridad. A veces nos ciega el orgullo.

3. m. Amor propio, autoestima. Se sintió herido en su orgullo.

4. m. Persona o cosa que es motivo de orgullo (‖ sentimiento de satisfacción). Es el orgullo de sus padres.

En todas las tradiciones religiosas se condena el orgullo y la soberbia, debido a que es un sentimiento que potencia el ego.

Todos tenemos momentos en los que nos embarga ese sentimiento, y conviene estudiarlo en profundidad porque puede darnos pistas acerca de nuestro Yo superior, como ahora veremos. ¿Puede ayudarnos a identificar su presencia?.

La tristeza y la ira aparecen en ocasiones como emociones que enmascaran el orgullo y, siendo difícil verlo, nos deben servir como «indicadores» de éste. La ira surge de los deseos insatisfechos. Si el deseo es «ser valorado» y eso no sucede, se produce ira por ese motivo. A todos nos pasa. Pero en ese momento… ¿qué ocurre? ¿estamos queriendo ser valorados por encima de nuestra verdadera naturaleza?… ¿nos vemos mejores de lo que somos en realidad?… ¿qué pasa aquí?…

Vayamos por partes…

El Ser o Yo Superior

El verso 24 del Atma Bodha dice:

प्रकाशोऽर्कस्य तोयस्य शैत्यमग्नेर्यथोष्णता।
स्वभावः सच्चिदानन्दनित्यनिर्मलतात्मनः॥ २४॥

prakāśo’rkasya toyasya śaityamagneryathoṣṇatā|
svabhāvaḥ saccidānandanityanirmalatātmanaḥ|| 24||

Como la naturaleza del sol es luminosidad; la del agua es
frescura; y la del fuego es calor; así también
la naturaleza del Ser o Atman son la Eternidad y la Pureza, la Existencia, el Conocimiento y la Bienaventuranza;

Y los versos 38 y ss del Tattva Bodha, expresan lo siguiente sobre la naturaleza del Ser:

38:

आत्मा तर्हि कः ? सच्चिदानन्दस्वरूपः ।

ātmā tarhi kaḥ ?
saccidānandasvarūpaḥ ।

Entonces, ¿qué es el Ser?
Es de la naturaleza de la Existencia-Consciencia-Felicidad.

39:

सत्किम् ? कालत्रयेऽपि तिष्ठतीति सत् ।

satkim ?
kālatraye’pi tiṣṭhatīti sat ।

¿Qué es la existencia?
Es aquello que permanece en los tres períodos de tiempo,
Eso es la existencia.

40:

चित्किम् ? ज्ञानस्वरूपः ।

citkim ?
jñānasvarūpaḥ ।

¿Qué es la conciencia?
Es de la naturaleza del conocimiento absoluto.

41:

आनन्दः कः ?
सुखस्वरूपः ।
एवं सच्चिदानन्दस्वरूपं स्वात्मानं विजानीयात् ।

ānandaḥ kaḥ ?
sukhasvarūpaḥ ।
evaṃ saccidānandasvarūpaṃ svātmānaṃ vijānīyāt ।

¿Qué es la dicha?
Es de la naturaleza de la Felicidad o la Felicidad Absoluta.

Así, de la naturaleza de Sat-Chit-Ananda,
uno debería saber que ES.

La percepción de uno mismo

    La percepción de uno mismo (lo que es uno en su interior) es variable y es una mezcla más o menos constante de los siguientes ingredientes, con distintas proporciones:

  • La imagen que nos devuelve el espejo cada día.
  • La imagen de nosotros que nos devuelven los demás en nuestro trato diario con ellos.
  • Nuestra «sensación de Ser» o «propiocepción». Pero no tanto en relación al cuerpo sino en relación al «Ser».

   La primera (la imagen del espejo) depende mucho de cada persona, si es más o menos atractiva y se encuentra conforme con su imagen. Si lo está, la aceptación es inmediata y la identificación es automática. Con el paso de los años esa identificación va constituyendo un motivo de dolor. Se produce una distorsión entre la sensación del Ser que sentimos y la que nos devuelve el espejo. Esto sucede también con los otros espejos, es decir la opinión que los demás tienen de nosotros mismos.

   De esta forma, la «sensación» de Ser va evolucionando y adaptándose a la edad que vamos teniendo, pero siempre hay una «base» permanente e invariable de quienes «somos». Obviamente, esa base tiende a desaparecer con el paso de los años debido a la enorme fuerza de «convicción» que tiene el espejo y la opinión de los demás.

   Y ahí está el trabajo del mumukṣu. El conocimiento obtenido mediante el estudio del Vedanta, nos debería aportar la capacidad de discernir (viveka) qué es el Ser y qué es la «idea que nos hacemos de nosotros mismos» y «aquello con lo que nos identificamos». Como puedes ver, ambos términos encajan con la definición de Ego (Ahamkara): es la identificación errónea que hacemos con el cuerpo y la mente (el hacedor).

Casi todos nosotros tenemos una «visión distorsionada» de quienes «somos». En la fila de arriba vemos la imagen que nos devuelve el espejo y la opinión de los demás. En la fila de abajo vemos la «sensación» que tenemos de nosotros mismos. ¿Qué pasa aquí?

No soy esto, no soy aquello

   Una forma de evitar esa identificación es usar la fórmula del «neti neti«, es decir, «na iti, na iti» que, en su traducción al castellano es: «no soy esto, no soy aquello». Este sistema se usa precisamente porque el Ser es el observador, y nada que pueda ver el observador corresponde al Ser, ya que el Ser no tiene partes, y lo que se ve pertenece al tiempo y al espacio, y el Ser está fuera de ellos.

   Esta técnica nos sirve para descartar: no soy mi imagen en el espejo, no soy mis pensamientos, no soy… todo aquello que podamos observar.

   Y, sin embargo, queda esa sensación… de quien soy.  Pero ¿quién soy de verdad?… ¿la imagen que me devuelve el espejo o la que me devuelve mi «sensación de Ser»?…

Volvamos al «orgullo»

   Acabamos de estudiar que el «orgullo» es «malo». Puedes ir aquí para saber por qué.  O al menos es malo el orgullo conectado con la imagen del cuerpo. Entendamos por qué eso es así, al menos en Vedanta.

   Si nos identificamos con el cuerpo o la mente, nos estamos identificando con algo que es perecedero, que morirá. La mente no tanto, porque continuará tras la muerte, pero sigue siendo materia. Materia sutíl, pero materia al fin y al cabo. Y como tal es «irreal». Puedes repasar esos conceptos de «Verdadero» y «Falso» aquí.

   Sin embargo, en Vedanta estudiamos que es muy difícil para los seres humanos identificar sus «partes» o sus «capas». Fíjate lo que dice el Tattva Bodha al respecto: 

Verso 15:

पंचकोशादियोगेन तत्तन्मय इव स्थितः।
शुद्धात्मा नीलवस्त्रादियोगेन स्फटिको यथा॥ १५॥

paṃcakośādiyogena tattanmaya iva sthitaḥ|
śuddhātmā nīlavastrādiyogena sphaṭiko yathā|| 15||

Debido a su cercanía con las cinco vainas, etc,
parece ser idéntico a ellos es el
Yo puro – como en la proximidad de la tela azul,
un cristal transparente también parece azul.

   Cada vaina (o envoltura) tiene sus propias características. Por ejemplo, el cuerpo burdo (o cuerpo físico) tiene atributos que vemos con los ojos: el color de la piel, la raza, el sexo, las dimensiones, la fuerza, la salud, la enfermedad, etc… 

   El cuerpo mental tiene sus características definitorias: inteligencia, capacidad de expresión, memoria, conocimientos, creencias, etc…  

   Todas estos atributos no pertenecen al Ser, puesto que el Ser no tiene atributos, y sin embargo, nosotros pensamos que son suyos. El símil del cristal transparente es perfectamente aplicable aquí: el color no afecta al cristal, de igual manera que los atributos de los cuerpos o vainas no afectan al Ser.  Cuanto más impurezas encontremos en las vainas, más difícil será encontrar el Ser. Puedes leer más sobre esto aquí.

   ¿Y si el «orgullo» está siendo provocado por esa «sensación» de plenitud del Ser (Ananda) y nuestra ceguera la identifica con el cuerpo físico? Pues te diré que puedes estar teniendo la sensación del Ser de forma muy «desconcertante» siempre que tu percepción de Ti mismo sea distorsionada. 

   Si te ves fea, vieja o desagradable frente al espejo, como una persona con defectos, pero sigues teniendo una «buena» percepción de tu Ser, es probable que estés sintiendo la plenitud o Ananda. La «prueba del algodón» es, precisamente, la paradójica diferencia entre lo que sientes tú y lo que te dice el espejo o lo que te transmiten los demás con su valoración sobre tí. 

   Y eso no es orgullo: eso es percepción del Ser. 

   Déjame comentarios si esa es tu experiencia, o tienes otra.

¿Cómo estar seguro? ¿Cómo diferenciar el orgullo?

    Debemos estar seguros de que esa sensación no se debe al Ego, es decir que no se debe a la falsa identificación con el «hacedor», con el cuerpo físico y la mente. ¿Cómo descartar tal cosa?… la única solución es insistir en el karma yoga. 

    La trampa nos engañará mientras potenciemos el Ego. Así pues el trabajo que tenemos por delante será trabajar el karma yoga. 

    Aunque hablaremos de este asunto más adelante, valga una pequeña indicación de cómo actuar: 

    El Ego consiste en la idea o identificación del Yo con el cuerpo físico y la mente, de tal forma que se construye una ficción que consiste en que ese personaje (Jiva) es el que decide, el que hace, la causa de todo lo que le incumbe. Esa actitud refuerza tal idea. Realmente eso no es así, pues el Jiva es un «cadaver» que vive gracias a la vida que le da el Atman (Ser). Sin él estaría muerto. Y esa importancia se refuerza cuando pensamos en términos de «Yo» o de «Mi». Y no sólo ocurre si hacemos eso, sino cuando nos atamos al deseo de obtener resultados de nuestras acciones. 

    Por eso, todo lo que vaya destinado a deshacer esa idea, irá aclarando tal idea y nos permitirá discriminar, puesto que al disolverse el Ego, iremos percibiendo el Ser. Pero de eso ya hablaremos…

Colaboración en el canal «¿Qué es real?» en Youtube