El conocimiento del Ser – Atma Bodha (versos 23 y 24)

El conocimiento del Ser – Atma Bodha (versos 23 y 24)

06/09/2021 0 Por Alias_Sanscrito

Verso 23

रागेच्छासुखदुःखादि बुद्धौ सत्यां प्रवर्तते।
सुषुप्तौ नास्ति तन्नाशे तस्माद्बुद्धेस्तु नात्मनः॥ २३॥

rāgecchāsukhaduḥkhādi buddhau satyāṃ pravartate|
suṣuptau nāsti tannāśe tasmādbuddhestu nātmanaḥ|| 23||

Apego, deseo, placer, dolor, etc.
se perciben sólo cuando funciona el intelecto.
En el sueño profundo, cuando el intelecto está ausente, ellos también están ausentes;
por lo tanto, pertenecen solo a la mente y no el Atman.

En este verso el autor define con claridad que todos los apegos hacia los objetos de los sentidos provienen de la mente. Es su manera de demostrar que el Ser no se identifica con ellos, pues mientras está la mente desconectada, y lo hace en el sueño profundo, desaparecen. Pertenecen, por tanto, a la mente.  

¿Significa eso que para librarnos de los apegos debemos desconectar la mente?… en absoluto. Basta con saberlo, con comprenderlo. Y con des-identificarse de los objetos de los sentidos. Conseguido esto, seremos conscientes del Ser desapegado que existe dentro de nosotros, que es estable y no parpadea.  Que no sigue los caprichos de la mente. Es estable, silencioso y pacífico, sin deseos y sin ataduras.

Pensemos en las vacas de un rebaño. ¿Cómo se deben guiar las vacas?… ¿hay que maltratarlas?… en absoluto, a las vacas debemos acompañarlas con los caballos para que sigan nuestro camino y aprovechándonos de su propia velocidad e inercia, dándoles pequeñas indicaciones. Sabemos que son vacas y que tienen su forma de comportarse. De la misma forma hay que observar los pensamientos, como si fueran vacas.

Verso 24

प्रकाशोऽर्कस्य तोयस्य शैत्यमग्नेर्यथोष्णता।
स्वभावः सच्चिदानन्दनित्यनिर्मलतात्मनः॥ २४॥

prakāśo’rkasya toyasya śaityamagneryathoṣṇatā|
svabhāvaḥ saccidānandanityanirmalatātmanaḥ|| 24||

Como la naturaleza del sol es luminosidad; la del agua es
frescura; y la del fuego es calor; así también
la naturaleza del Ser o Atman son la Eternidad y la Pureza, la Existencia, el Conocimiento y la Bienaventuranza;

   La cuestión aquí es que sabemos que los pensamientos, que pertenecen a la mente, tienen su propia naturaleza. Y como tales, los podemos observar e incluso podemos dejarlos ser, no dándoles importancia, no fijándonos en ellos, para que no crezcan. 

El Ser o Atman tiene igualmente su naturaleza propia. Si conseguimos dejar de atender a la mente, poco a poco conseguiremos que la naturaleza del Ser crezca en nosotros, que sea más perceptible. 

Recordemos que todo aquello que podemos observar no es el Ser, pero de la constante percepción de «lo que no es el Ser» podemos extraer la sensación del observador. 

Además, si observamos las cualidades del Ser, nos acercaremos a la esencia del Sí Mismo.