Karma, Phala, Punya y Pāpa

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Pocas palabras sánscritas son tan conocidas en occidente como Karma (कर्म). Esta palabra que “parece” querer hablar de las consecuencias de la acción (“tengo mal karma”, se dice, por ejemplo…) significa simplemente “acción”, ni buena ni mala. Tan solo “acción”. La raíz sánscrita de la que deriva es kr कृ, que significa “hacer”. Cualquier cosa que se haga es karma. Y tales acciones conducen siempre a obtener resultados, buenos o malos. La palabra sánscrita para “fruto” o “resultado” es phala फल. Este término es importante por muchos motivos.

Los frutos फल de las acciones कर्म se conocen como karma phala कर्म फल y pueden aparecer en esta vida, inmediatamente, a posteriori, e incluso en vidas futuras. Esto es extensible a las acciones de vidas anteriores, que pueden haber dado frutos en esas vidas o estar dándolos en ésta, incluso aún pueden seguir apareciendo. Los buenos y malos momentos en esta vida pueden ser los resultados de acciones de vidas anteriores.

Hay tres tipos de karma phala:

  1. Sancita Karma Phala es el resultado actual de tus acciones anteriores.
  2. Prarabda Karma Phala  serán los resultados de tus acciones actuales en la vida actual.
  3. Kriyamana Karma Phala  serán los resultados futuros de tus acciones actuales.

Punyapāpa

Las acciones que dan resultados positivos y elevan a una persona se llaman punya (पुण्य). Las acciones que conducen a un fruto negativo y degradan a una persona se llaman pāpa (पाप). Alguien puede tener mucho punya acumulado debido a muchas acciones positivas pasadas. Y al revés, una persona asesinada debe estar experimentando los efectos acumulados de papa pasado. En el hinduismo, la gente a menudo intenta conscientemente acumular la cantidad de punya y disminuir su carga de papa realizando buenas acciones, evitando acciones negativas e incluso realizando acciones expiatorias para acabar con papas negativas.

Las Escrituras nos dicen que ayunar o dar limosna en días especiales son acciones particularmente buenas para elevar el nivel de punya (पुण्य) y bajar el de pāpa (पाप). Asistir al templo y recibir prasada प्रसाद o realizar ciertos rituales (yajnas) se dice que incluso borran los efectos de las acciones negativas, es decir disminuye pāpa.

La situación de uno en la vida, la familia en la que uno nace, su posición económica, su cuerpo, su salud y su fuerza, y hasta en qué país nace uno y con quién se casa, se considera el resultado de punya y pāpa. Una persona nace en una familia con privilegio y clase como resultado de una gran punya. Una persona nace en una condición infernal de guerra y enfermedad como resultado de pāpa. Se dice que hay dominios celestiales e infernales “por encima y por debajo” de esta tierra en la que los seres nacen como resultado de altos y bajos niveles de punya y pāpa.

La expresión “séptimo cielo“, por ejemplo, viene de una idea hindú del cielo. Por encima de esta tierra hay muchos niveles del cielo y similarmente, debajo de esta tierra hay muchos niveles del infierno. El “séptimo cielo” es el reino más alto, pero un cielo y un infierno nunca son permanentes. Uno puede ir a un cielo como resultado de una gran punya, pero una vez que esa punya se agota a través del disfrute, uno se moverá a niveles más bajos de existencia. Del mismo modo, uno puede caer en un infierno como resultado de una gran pāpa, pero una vez que su pāpa se “quema” a través del sufrimiento uno comenzará a elevarse de nuevo a niveles más altos de existencia.

Las regiones terrenales se consideran un terreno intermedio donde hay felicidad y sufrimiento y debido a que la mayoría de las acciones no son ni buenas ni malas, los resultados son mixtos. Por lo tanto, nuestras vidas están mezcladas en términos de felicidad y sufrimiento.

Punya y el hecho de hablar

Hablar es un tipo de acción. Y no es una acción sin consecuencias, porque hablando se puede cometer mucho mal.  Observar los propios pensamientos antes de hablar es una muy recomendable actitud y entrenamiento porque, si se desea, se pueden evitar causar mal a otros a través de las palabras. Una sana actividad de atención sobre los propios pensamientos, lleva a una razonable forma de hablar. Hacer este ejercicio quita pasión a lo que se dice y se entrena a la propia mente a elaborar pensamientos más calmados, menos apasionados. Si uno percibe en sí mismo que sus pensamientos son acalorados o apasionados, ha de cuidar de forma exquisita convertirlos en palabras, porque esta acción produce Pāpa, o resta Punya.

Esto vale para las conversaciones, en las que uno recibe palabras de otros que pueden causar reacción y apasionamiento. Si uno reacciona de forma violenta a las palabras de otro, está demostrando ignorancia. Por el contrario, meditar las palabras que puedan ser desagradables es una actitud que indica que uno tiene control sobre sus pasiones. Y perdonarlas, más todavía. La venganza indica poca reflexión sobre la existencia, indica ignorancia. El perdón indica sabiduría. Una forma de aquietar esta actitud de rechazo es pensar que todo lo que pensamos se refleja en los demás, que lo proyectamos. Comprender que los demás se equivocan, tienen pasiones, pueden ser ignorantes, es reconocer, humildemente, que tú también las tienes.

Otras causas de punya y pāpa

Hay otras muchas acciones que nos pueden traer ventajas (punya) y desventajas (pāpa). Según los hindúes los delitos (violencia, robar, matar, mentir, ser vengativo…) las costumbres licenciosas (adulterio, lujuria, drogadicción, abusos…) los malos hábitos (comer en exceso, beber…) pero incluso costumbres como comer carne (pues estamos propiciando la muerte de animales inocentes), faltar el respeto a otros, no rendir culto a los Dioses, todas estas acciones u omisiones pueden disminuir punya y aumentar pāpa.

Por el contrario, la caridad, un estilo de vida religioso, respetuoso con los animales y los seres humanos, persiguiendo la virtud, teniendo presente a la divinidad continuamente, sin olvidar con humildad que dependemos totalmente de su voluntad, nos proporcionará punya.

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Punya y la felicidad

Cuando los frutos de nuestras acciones se convierten en punya, estamos bien. De hecho, la gente buscará siempre obtener punya porque todos los efectos aparentes en este mundo son muy positivos: tendremos riqueza, seremos guapos y atractivos, estaremos saludables, etc… pero esto puede ser una trampa, no hay que olvidarlo. Punya trae la felicidad temporal, pero no la liberación (moksha). Y de hecho, recibir punya puede ser hasta peor, porque puede considerarse una trampa. El problema es que, recibiendo en esta vida punya y/o pāpa, uno se distrae, se queda esclavizado por ambas. Si uno recibe punya, disfruta con los frutos agradables que le trae, se siente cómodo, se olvida de que ese no es el camino para la liberación. La atracción que producen la felicidad y las comodidades de una vida plena de punya hacen que las personas se olviden de que el objetivo de esta vida es la liberación.

Pāpa y el sufrimiento

Por el contrario, cuando las personas sufren pāpa, lo pasan mal. Ante esta situación y dependiendo de la inteligencia de tales personas, pueden entregarse a odiar al mundo y a la mala suerte que le ha traído tanto sufrimiento, hundiéndose en un círculo vicioso de ira, envidias, malos pensamientos, violencia, etc… o si tienen un cierto buen karma, que les haya dotado de una buena inteligencia que les permita discernir, pueden comprender que tal situación, la acumulación de pāpa, es una forma de despertar y de crecer, y les hace trabajar y responsabilizarse de obtener punya para salir del agujero. En tales situaciones, el sufrimiento es mucho más productivo que la felicidad, ya que ésta adormece y el otro despierta.

 

¿Cual es la solución?

Los seres humanos se encuentran esclavizados tanto con punya como con pāpa. La solución es desatender a ambas, desapegarse de las situaciones, sean favorables o desfavorables, cosa muy difícil, porque vivimos en el samshara. Ser consciente de que este es un teatro y que todo lo que se presenta en él es transitorio, son nombres y formas, nama rupa, nos ayuda a poner distancia y a no identificarnos con lo que nos rodea. Esta actitud mantenida constantemente evita la formación de nuevos karmas. Conseguir esto mientras se queman los karmas anteriores, hasta conseguir la extinción total del karma, debe conducir hasta moksha, la liberación. El problema es que, como esto es difícil de mantener, cualquiera de nosotros debe descansar y dedicarse a otras actividades. Tales actividades alternativas es preferible que sean saludables, porque nuestra mente necesita reforzar los buenos hábitos. Estas actividades saludables provienen de punya. Por el contrario las actividades insalubres son el resultado de pāpa. Por eso, es preferible tener punya.

¿Cómo detectar que se va quemando karma?

A medida que uno sigue un modo de vida virtuoso, pāpa va disminuyendo y aumenta punya. El modo de vida virtuoso, conlleva un estudio personal, ejercitando la atención para identificar las tendencias y los pensamientos malsanos y negativos, que uno deberá erradicar poco a poco. El trabajo de cada uno será paulatino y esforzado, eliminando de la vida de esa persona malos hábitos poco a poco, como los vicios, los excesos, las malas costumbres, que llevan a efectos poco deseables y nada saludables (beber alcohol, la lujuria, por ejemplo), pero también erradicando actitudes malsanas e implantando actitudes saludables. Poco a poco la persona irá observando como acumula punya y su situación mejora.

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