El sánscrito, resúmenes de W. H. Maurer 1

2 diciembre, 2016 0 Por SanscritoAgestevez

 

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Observaciones introductorias al estudiante de sánscrito. Página 1 y ss del libro de W. H. Maurer.

Un estudio del sánscrito resultará indudablemente más interesante y significativo, si desde el comienzo podemos formar la idea de las relaciones del sánscrito con otros lenguajes y el carácter de su literatura. Es desafortunado que la palabra «sánscrito» sugiere algo exótico (para demasiados… ¡ni siquiera es un lenguaje!), pero en cualquier caso es algo extraño en lo que se ocupan algunos estudiosos interesados en curiosidades. Mientras que es muy cierto que para escribir gramática sánscrita, tener una edad avanzada es un atributo muy deseable,  el estudio del sánscrito trasciende el aspecto geriátrico. En verdad no hay nada extraño ni exótico en el estudio del sánscrito, excepto que muchos piensan así.

Y puede parecernos casi increíble que este exótico lenguaje tenga una gran afinidad con el Inglés y con la mayoría de las lenguas de Europa. Por afinidad yo entiendo precisamente relación genética, no solo parecidos externos de palabras individuales. Cualquiera que haya estudiado Latín y una o más lenguas romance, no podrá evitar observar una estrecha similitud, por ejemplo entre los números Romance y latinos. Así, compara el deux francés, el dos español, el dois portugués y el due italiano, con el significado «dos» por un lado, y el duo latino, por otro. De la misma manera, otras obvias similitudes se pueden hacer con el resto de los números. ¿Cómo explicar esto?… La lengua latina fue una de las principales lenguas antiguas habladas en la península itálica, que poco a poco fue convirtiéndose en la lengua dominante y, como el poder de Roma y la conquista fue creciendo, el Latín fue llevado por las legiones al resto de Europa.

El Latín, que se extendió a lo largo y ancho del continente por la conquista y la migración de los pueblos itálicos, fue afectado inevitablemente, por las lenguas locales. Como resultado de este proceso de siglos, la lengua latina fue inevitablemente transformada de acuerdo con los hábitos lingüísticos de aquellos pueblos que cayeron bajo la dominación de Roma. A partir de este proceso de transformación, nacieron las lenguas romance. El latín hablado, llamado «Sermo vulgaris» no fue evidentemente un único e invariable lenguaje, como frecuentemente hemos pensado cuando hemos estudiado esta lengua en la escuela, sino que al igual que el resto de las lenguas, sufrió variaciones dialectales e idiosincrasias individuales de una parte a otra de Italia.
¿Qué hay de la relación del sánscrito con el inglés y el resto de las lenguas romance?… cuando el comerciante italiano Filippo Sassetti visitó la India en el siglo XVI, hizo notar en una carta a Bernando Davanzati que muchas palabras del lenguaje clásico de la India (sánscrito) eran muy similares a palabras italianas con el mismo significado. A modo de ejemplo, dio la palabra «sarpa» serpiente, que en italiano se dice serpente. Dos siglos más tarde, en una ahora famosa lectura presentada por la Sociedad Asiática de Bengala, Sir William Jones, juez de la Corte Suprema de Calcuta, sugirió que las similitudes entre el Latín, Griego, Sánscrito, Persa, Gótico y Celta, eran debidas a que provenían de la misma fuente. Desde esta afirmación y mediante un gradual reconocimiento, científico, fue naciendo en unas cuantas décadas, la ciencia de la filología comparada, llamada lingüística comparada. En la antigüedad prehistórica más remota existió un pueblo, probablemente situado al Este de Lituania, que hablaba una lengua que, tras extenderse por muchas direcciones, se convirtió en la mayoría de las lenguas de Europa, Irán y el norte de la India de hoy. A este vasto grupo de lenguas pertenecen también el Inglés y el Islandés, miembros ambos de la familia de lenguas germánicas, cuyos hablantes se concentran en Alemania, Holanda y Escandinavia. Este inmenso conjunto de lenguas serían las ramas de un árbol, con un tronco común: el llamado idioma «Indo-Europeo» y la gente que lo habló son conocidos como los «indo-europeos» por darles un nombre más específico.

indo-europeo

Las lenguas indo-europeas son clasificadas por los estudiosos en una docena de familias, cada una de las cuales abarca aquellos lenguajes que se encuentran estrechamente emparentados. De acuerdo con esta clasificación, el inglés, que desciende de la fusión de algunos dialectos germánicos, y que llegó a Inglaterra hacia la mitad del siglo V después de Cristo, forma una de las numerosas lenguas que constituyen la rama de la familia germánica. El Latín y sus descendientes lenguas romance, junto con el Osco, el Úmbrio y algunas otras lenguas conocidas solo por fragmentos aislados, constituyen la familia Itálica. De esa docena de familias, aquella a la que pertenece el Sánscrito es la Indo-Irania, que tiene dos divisiones principales: la Irano-Aria y la Indo-Aria, esto es:

El Ario o la familia Indo-Iraní

  1. Irano-Ario:
    1. Avéstico:
      1. Avéstico: Los textos en avéstico se puede dividir en dos categorías por su contenido:
        1. Los textos religiosos del zoroastrismo, que proceden en parte de mediados del primer milenio a. C.
        2. El corpus de textos poéticos impregnados de mitología y tradiciones épicas del antiguo Irán, siendo algo de este material anterior al zoroastrismo.
    2. Persa:
      1. Persa antiguo: atestiguado en inscripciones de la dinastía Aqueménida, de la Persia antigua (559 a 330 AC).
      2. Persa medio (o pahlavi, abarcando las dinastías arsácidas y sasánidas y trabajos literarios del zoroastrismo.
      3. Persa nuevo o moderno (o Farsi).
  2. Indo-Ario:
    1. Védico: 
      1. Védico (o sánscrito védico): el lenguaje de los Vedas, incluyendo los bráhmanas, los Araniakas, y las Upanishads más antiguas.
      2. Sánscrito: El idioma de los textos épicos Majábharata y Ramaiana, y el sánscrito clásico descrito por el gramático Pánini ―después del 400 a. C.― se considera un idioma diferente del sánscrito védico.
    2. Prácrito: El término prácrito se refiere a un conjunto de lenguas distintas que se hablaban en la antigua India. Mientras que el sánscrito era un idioma culto utilizado por los bráhmanes (sacerdotes) en los rituales religiosos (como formalizando el hinduismo brahmánico), el prácrito fue el medio por el que se difundieron creencias heterodoxas como el jainismo (en idioma mahārāṣṭri) o el budismo (en pāḷi). Las lenguas indoarias modernas parecen derivar directamente de esos prácritos. La palabra española prácrito proviene del sánscrito प्राकृत prākrita: ‘original, natural, normal, ordinario, usual’, que se puede interpretar como la indicación de ‘vernacular’, en contraste con el sánscrito religioso y literario.

En el libro, ahora, como resumen para ver la relación entre el sánscrito y las lenguas modernas, entre ellas el inglés, exponemos, mediante la palabra sánscrita bhrátar (hermano), la relación de esta palabra con las palabras relacionadas genéticamente en las demás lenguas IE: Fráter, brother, phrā́tēr, bropar, etc…