El conocimiento del Ser – Tattva Bodha (versos 25, 26, 27 y 28)

El conocimiento del Ser – Tattva Bodha (versos 25, 26, 27 y 28)

10 febrero, 2020 0 Por Alias_Sanscrito

Los tres estados (Avasthaa Trayam)

Con este verso 25 comenzamos otro capítulo del Tattva Bodha. Hasta ahora hemos estudiado los medios de los que dispone el ser humano para relacionarse con el mundo, con su entorno. Hemos visto tanto los sentidos (órganos de percepción) como los órganos de acción. Todos ellos permiten que los seres humanos interactuen con el mundo. Asímismo, el uso de los cinco cuerpos (grosero o de comida, mental, energético, emocional y causal) y sus diferentes formas de hacerlo también dará lugar a distintas interacciones.

Como digo, tal interacción se puede producir de diferentes formas y esto da lugar a diferentes estados de consciencia, que el Tattva Bodha los resume en tres principales: el estado de vigilia, el estado de sueño con imágenes y el estado de sueño profundo.

Verso 25. Introducción a los tres estados

अवस्थात्रयं किम् ? जाग्रत्स्वप्नसुषुप्त्यवस्थाः ।

avasthātrayaṃ kim ?
jāgratsvapnasuṣuptyavasthāḥ ।

¿Qué son los tres estados?

El estado de vigilia, soñar y dormir profundamente
Estos son los estados.

Verso 26. El estado de vigilia

जाग्रदवस्था का ? श्रोत्रादिज्ञानेन्द्रियैः शब्दादिविषयैश्च ज्ञायते इति यत् सा जाग्रदावस्था । स्थूल शरीराभिमानी आत्मा विश्व इत्युच्यते ।

jāgradavasthā kā ?
śrotrādijñānendriyaiḥ śabdādiviṣayaiśca jñāyate iti yat
sā jāgradāvasthā ।
sthūla śarīrābhimānī ātmā viśva ityucyate ।

¿Qué es el estado de vigilia?
Por los órganos de percepción como los oídos, etc.
los objetos sensoriales como el sonido, etc.
son percibidos así
ese estado se llama estado de vigilia.

Identificándose con el cuerpo burdo,
el Ser se llama «VISHVA» en este estado.

 

Verso 27. El estado de sueño

स्वप्नावस्था केति चेत् ? जाग्रदवस्थायां यद्दृष्टं यद् श्रुतम् तज्जनितवासनया निद्रासमये यः प्रपञ्चः प्रतीयते सा स्वप्नावस्था । सूक्ष्मशरीराभिमानी आत्मा तैजस इत्युच्यते ।

svapnāvasthā keti cet ?
jāgradavasthāyāṃ yaddṛṣṭaṃ yad śrutam
tajjanitavāsanayā nidrāsamaye yaḥ prapañcaḥ pratīyate sā
svapnāvasthā ।
sūkṣmaśarīrābhimānī ātmā taijasa ityucyate ।

 

«¿Cuál es el estado de sueño?» –
Si se le pregunta, la explicación es:

las impresiones formadas a partir de

lo que se ve o se escucha en el estado de vigilia,

ese mundo que, a la hora de dormir,
se proyecta
Ese es el estado de sueño.

Identificándose con el cuerpo sutil,
el Ser se llama «TAIJASA» en este estado.

Verso 28. El estado de sueño profundo

अतः सुषुप्त्यवस्था का ? अहं किमपि न जानामि सुखेन मया निद्राऽनुभूयत इति सुषुप्त्यवस्था । कारणशरीराभिमानी आत्मा प्राज्ञ इत्युच्यते ।

ataḥ suṣuptyavasthā kā ?
ahaṃ kimapi na jānāmi sukhena mayā nidrā’nubhūyata iti
suṣuptyavasthā ।
kāraṇaśarīrābhimānī ātmā prājña ityucyate ।

 

Entonces, ¿cuál es el estado de sueño profundo?
,»No se nada»,
«Un buen sueño fue disfrutado por mí»;
tal estado se llama sueño profundo.

Identificándose con el cuerpo causal,
el Ser se llama «PRAJNA» en este estado.

En el sueño con ensoñación o imágenes el cuerpo físico se queda paralizado. Hay de hecho una situación fisiológica conocida como «parálisis del sueño» que nos impide movernos (salvo los ojos) mientras soñamos.

El YO deja de hacer uso del cuerpo físico y usa estrictamente los cuerpos sutiles (mental, emocional, pránico y causal). El cuerpo físico descansa, recupera fuerzas y se reconstruye durante esas horas.

Estos tres estados de la realidad son claramente diferenciados. En los dos primeros (vigilia y sueño con ensoñaciones o imágenes) hay un cierto parecido, pues si bien en la vigilia nos funcionan todos los sentidos (es decir podemos usar la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído) en los sueños parece funcionar el sentido de la vista pero no el resto de los sentidos, o al menos, no es lo normal…¿Quien recuerda un sueño en el que haga uso del sentido del gusto o del olfato?…

Además, en cuanto a la voluntad y el uso de la mente, en la vigilia (la mayoría de las personas) tenemos un cierto control de la mente y del raciocinio, pudiendo desplegar la voluntad, mientras que en los sueños es raro que eso ocurra, salvo en el caso de los sueños lúcidos, habilidad que cada vez tenemos más desarrollada.  Pero lo normal es que la realidad de los sueños transcurra sin apenas control por nuestra parte, desarrollándose una cadena de o sucesión de hechos en la que nosotros somos meros espectadores.

Las leyes físicas que funcionan en el estado de vigilia generalmente no funcionan igual en el estado de sueño.

Aparte de estos dos estados se encuentra el sueño profundo. Durante éste estado el YO abandona los cuerpos mental, pránico y emocional y se concentra en el cuerpo causal o cuerpo de bienaventuranza, de dicha.  El YO se disuelve diariamente con el infinito y desaparecen los condicionamientos. Nos fundimos con Dios durante esas horas, volvemos a la FUENTE. Recuperamos energía, cargamos de nuevo las pilas.

 

Explicación de los términos usados para describir el YO: VISWA, TAIJASA y PRAJNA.

En cada uno de los estados que se han descrito arriba se le ha asignado un nombre al Yo o ego que los experimenta. ¿Qué significa cada uno de ellos?:

  1. Viswa: es el ego normal del estado de vigilia. Mediante este tipo de ego establecemos todas las relaciones de la vida diaria. Es el ego con el que nos identificamos con el cuerpo y la mente, y con el que tejemos los interminables lazos con los objetos de la realidad que nos rodea. Las acciones que realizamos mediante este ego generan karma, pero también mediante él podemos quemarlo.
  2. Taijasa: este es el ego del estado de sueño. También se actúa pero no generamos karma porque es este estado no funciona el intelecto, salvo en los sueños lúcidos.  El ego aquí se comporta también en base a los condicionamientos acumulados por nuestro pasado (en esta y otras vidas). Al estar más cerca del inconsciente, posiblemente es más fácil acceder a la capa desconocida de nuestra mente. Analizar las actividades del ego en el estado de sueño puede darnos muchas claves de quienes somos.
  3. Prajna: aquí ha desaparecido el ego, porque se ha fundido con el Supremo hacedor. Es un estado de felicidad absoluta, en él los condicionamientos han dejado de tener importancia. No somos nada en este estado y esto produce dicha.